La pianista colombiana Ana María Orduz-Espinal es reconocida por “su pasión en el escenario, su gran expresividad, su amplia trayectoria musical y su empeño por crear cultura alrededor del piano” (Yamaha).

Ha recibido numerosos reconocimientos entre los que se encuentran el primer lugar del concurso de solistas de la Universidad de Memphis (EEUU) y el primer lugar en el concurso Città di Padova (Italia) en la modalidad de piano a cuatro manos con el dúo Betancur-Orduz. Además, ha sido acreedora de la beca a la excelencia Berl Olswanger y Herbert Herman Memorial, la beca del Beethoven Club y la Fellowship de la Universidad de Iowa; la beca Carolina Oramas del Icetex, la beca del Cartagena Festival Internacional de Música, la beca de circulación del Ministerio de Cultura de Colombia, la beca de circulación de la Secretaría de Cultura de Medellín, becas completas para realizar estudios de pregrado, maestría y doctorado en Estados Unidos, para asistir en cuatro ocasiones al Chautauqua Summer Piano Festival en Nueva York (EE.UU.) y para asistir en dos ocasiones al Festival de Piano de Mammoth Lakes en California (EE.UU).

Orduz-Espinal fue artista invitada de la serie de conciertos Amazonas en 2016, donde tuvo su debut en el Carnegie Hall de Nueva York. También ha participado en diferentes festivales en el exterior como el Piano Extravaganza, Liszt Festival e International Clarinet Fest en Estados Unidos; el Kota Kunabalú Music Festival y Malaisyan Youth Music Festival en Malasia, y el Zamorelli’s Concert Series de Chile; y en Colombia en festivales como el ClarinFest y ClarinSax Eafit, Festival Internacional de Clarinete de Bogotá, Festival Internacional de La Cultura de Tunja, Festival Internacional de Piano de Bucaramanga, Festival Internacional de Piano de Barrancabermeja y Festival Nacional de Piano UNAC. Ha tocado como solista con las orquestas Filarmónica de Medellín, Sinfónica Eafit, Sinfónica de la Universidad de Memphis, Orquesta de Cámara de la Universidad de Iowa, Fundación Amadeus, Camerata UdeA, Banda Sinfónica de estudiantes UdeA y la orquesta del IMDE; y ha ofrecido recitales de piano solo y de música de cámara en Colombia, Estados Unidos, Italia, Chile, Brasil, Panamá,España, Malasia y Singapur.

Inició sus estudios musicales en el Instituto Musical Diego Echavarría (Medellín) bajo la orientación de la maestra Cecilia Espinosa y los maestros de piano Javier Franco y Lise Frank. Obtuvo su pregrado Suma Cum Laude en la Universidad de Memphis (EE.UU.) bajo la dirección de la maestra Joan Gilbert, y su maestría y doctorado en la Universidad de Iowa (EE.UU.) bajo la dirección de los doctores Réne Lecuona y Alan Huckleberry. También ha estudiado con las maestras Paulina Zamora y Rebecca Penneys, entre otros. Su interés en la pedagogía del piano la ha llevado a exponer en congresos en Des Moines, Cedar Falls, Iowa City, Albuquerque y Denver en Estados Unidos; en Kuala Lumpur y Sabah en Malasia, así como en Brasil, Panamá y Colombia. Es la fundadora y co-directora del Piano Festival of the Americas y la fundadora y directora de la Fundación Pianissimo, con la que organiza las series de conciertos Martes Pianissimo en la Cámara de Comercio de Medellín, Encuentros con el Piano en la UPB, Sábados Pianissimo en el Museo Juan del Corral, Jóvenes Pianissimo en el CCFA, el Festival-Concurso Infantil y Juvenil Pianissimo, y dirige el Grupo de Pedagogía de Piano Pianissimo.

Ha compartido el escenario con grandes músicos, como los pianistas colombianos Teresita Gómez, Carlos Eduardo Betancur, Pablo Rojas, Diego Arango, Juan David Mora y Andrés Gómez; el flautista brasilero Bruno Faría; la pianista griega Victoria Tsangari; el tenor colombiano Diver Higuita, con quien grabó el disco Día de diciembre en 2012. Actualmente se concentra en la agenda de conciertos del dúo Orduz-García fundado en el 2012 con el clarinetista colombiano José García-Taborda con el que grabó en el 2015 el disco Retratos de Colombia. (orduz-garcia.com y Facebook: ORDUZGARCIA).

Ana María Orduz-Espinal es profesora asociada de la Universidad de Antioquia, en dónde coordina el área de piano, y de la Universidad EAFIT en Medellín (Colombia). Anteriormente fue profesora de la Universidad de Iowa y del Instituto Nancy Cree Keyboard Center (EEUU). Desde el 2017 es artista Yamaha de piano.



La marca YAMAHA, proviene del nombre de su fundador Torakusu Yamaha que fue el pionero en la creación de Instrumentos musicales occidentales en Japón. En una ocasión el director de la escuela primaria Jinjo en Hamamatsu, le pregunto que si iba a tratar de reparar un Armonio y él estuvo de acuerdo en hacerlo, fue capaz de repararlo con éxito, lo que marcó el primer paso hacia el nacimiento de la marca Yamaha en 1887, cuando fue creada con el nombre de NIppon Gakki, Hoy YCJ – Yamaha Corporation Japón.

Desde entonces la compañía se dedicó a la fabricación de Armonios teniendo como pilar fundamental la afinación. Rápidamente Nippon Gakki amplió su producción e inició la fabricación Pianos acústicos, para 1902 ya fabricaba pianos de Cola y para el 1904 recibió el primer reconocimiento en la Feria mundial de ST Louis U.S.A.

Yamaha es una compañía que se caracteriza por aprender de los que ya saben, es por eso que para la creación de sus pianos recurrió a técnicos de origen Alemán expertos en el sonido y al mismo tiempo artesanos Japoneses viajaron alrededor del mundo para aprender técnicas de producción, la unión de estos dos conocimiento los llevó a reconocer como filosofía para crear pianos de concierto “que un buen piano se consigue cuando logra captar y transmitir la expresión de un pianista con excelente calidad y sonido”.

Tras la segunda guerra mundial y bajo la presidencia de un líder técnico innovador llamado Genichi Kawakami, Yamaha aprovecha la capacidad instalada y conocimiento en metalurgia que dejó la producción de hélices durante la segunda guerra mundial y diversifica su negocio, dando paso a la creación de Yamaha Motor y Yamaha Music Foundation. A partir de este momento Yamaha se convierte en un conglomerado internacional y ha crecido hasta convertirse en mayor fabricante de instrumentos musicales a nivel mundial.

En Colombia la historia de Yamaha Musical inicia cuando a principios de la década de los 80s, Matsumoto San presidente de Yamaha Music Latinoamérica, le manifestó al Presidente de Incolmotos Yamaha Francisco J Sierra, su deseo de que Incolmotos Yamaha fuera distribuidor de Instrumentos Musicales en Colombia, tras largas conversaciones e investigaciones de mercado, en Julio de 1988 llega a Colombia la primera importación de órganos electones HC-4.

Hoy tras 28 años de presencia en el mercado Colombiano, Yamaha Musical es una de las empresas musicales más grandes del país, cuenta con 3 puntos de venta directos, más de 160 distribuidores autorizados y una amplia red de servicio técnico.

Incolmotos Yamaha por medio de la fundación, también se enfoca en contribuir al desarrollo cultural de Colombia por medio de actividades académicas que van desde el plan de becas ToKando enfocado a la educación de Flautas dulces y actualmente llega a más de 18.000 niños de poblaciones vulnerables dentro del territorio colombiano, también brinda educación musical por medio de las escuelas. Yamaha Musical apoya también festivales, encuentros musicales, realiza clases magistrales y brinda capacitaciones en donde se fomenta la educación musical, estas actividades las logra con el apoyo de un grupo de destacados artistas que hacen parte de la familia Yamaha.

Las relaciones con los artistas juegan un papel fundamental en la compañía, trabajar de la mano con artistas de diferentes categorías ha sido siempre una parte clave en la filosofía Yamaha. Los artistas de Yamaha Colombia pertenecen a un grupo de más de 3.500 músicos a nivel mundial de los cuales nos sentimos muy orgullosos. Este programa inicia en el país desde el 2010 y hoy contamos con un grupo de más de 20 talentosos músicos en las diferentes categorías de producto, a finales del mes de octubre de 2017 se oficializó el nombramiento de la primera Artista Yamaha de Piano en Colombia, Ana Maria Orduz, quien se destaca no solo por su talento, pasión en el escenario, expresividad y amplia trayectoria musical, sino también por su empeño por crear cultura alrededor del piano.